La Vid

El vino es una bebida hecha a base de del fruto de la vid, científicamente llamada vitis vinifera, que es la que nos interesa, dentro de la especie vinifera encontramos alrededor de dos mil variedades pero esto se reduce a unas doscientas, de las que se conocen internacionalmente, aptas para la vinificaciòn. La vid normalmente no se reproduce de semilla sino por medio de estacas o barbechos obtenidos de la misma planta.
Florece en primavera y sus frutos están maduros a finales del verano principios de otoño.
Sus raíces son profundas muy ramificadas que ayudan al sostén de la planta aparte de otorgarle nutrientes. Del cuello de la raíz sale el cuerpo de la planta llamada cepa. El tronco principal se va ramificando, que cuando están brotando se llaman pámpanos y que cuando maduran y se hacen leñosos se denominan sarmientos, también posee unas prolongaciones delgadas que se enrollan y sirven para fijación llamados zarcillos.
Las hojas de la vid son de formas diversas según la variedad, la ciencia que la estudia se llama ampelografía. Las flores son las que luego se convertirán en el fruto, brotan todas juntas en forma de racimo donde cada flor se transforma en un grano. El racimo consta de dos partes una leñosa llamada raspón o escobajo y los granos o bayas. El grano recién constituido por la fecundación de la flor es una pequeña bolita verde constituida esencialmente por clorofila y una cierta cantidad de ácidos. Crece hasta llegar al punto crucial, estadio este llamado envero y que es cuando el grano cambia de color pierde su dureza. Un corte transversal del grano revela que, salvo un par de excepciones (la garnacha tintorera y la alicante bouchet), todas las uvas tienen la pulpa incolora. En efecto el color se encuentra en la piel.
La película u hollejo encierra en el interior la pulpa y semillas del grano. Es una membrana delgada y elástica que se va distendiendo a medida que crece el grano, esta es muy fina, por lo tanto se rompe fácilmente.
Desde el punto de vista químico contiene agua, celulosa, ácidos orgánicos, minerales, y dos sustancias muy importantes en la elaboración de tintos los taninos y la materia colorante antocianas de color rojo violáceo, en las blancas son


las flabonas de color amarillo y el espectro aromático de cada variedad (aromas primarios).
La cantidad de taninos que contiene la película del grano de uva varía según el cultivar. La constitución química de estas sustancias es bastante compleja y varia con cada variedad.
Las semillas contienen numerosas sustancias que pasan al vino en el momento de la fermentación estas son taninos en poca cantidad y materias grasas.
La pulpa ocupa del 83% al 92% del grano, esta compuesto por células llenas de agua mas azucares, ácidos, sustancias nitrogenadas y minerales, que luego pasaran al mosto. En el exterior de las uvas se encuentran levaduras que ya veremos en otro capitulo.
VARIEDADES DE UVAS.
La vid es una liana de la familia de las vitáceas que agrupa unas seiscientas especies, las únicas que nos interesa es la de la especie vitis vinifera.
Los cepajes cultivados son varios de miles, pedro solo un pequeño grupo adquiere dimensiones mundiales. En general son las principales uva europeas que a sus cualidades sápidas y aromáticas suman otra virtud llamada plasticidad ecogènica que es la capacidad de adaptación sin perder su identidad. Otros cepajes no resisten el cambio no pudiendo lograr un crecimiento vegetativo adecuado.
LAS BLANCAS.
Chenin:
Oriunda del valle del río Loire, Francia, de gran calidad, con ella se obtienen atractivos vinos blancos frutados, ligeros y frescos. Se la conoce también con el nombre de Pineau o Pinot de la Loire.
En sus aromas y sabores están presentes fruta cítricas maduras.
Chardonnay: Considerada la reina de las blancas, Produce en la Borgoña Francesa. Su cultivo se adapto muy bien en nuestro suelo da vinos con muy buena estructura como para ser pasado por roble, También es la usada para la elaboración del champagne.
Aromático e intenso en la boca, frutas tropicales frescas son sus características.
Riesling: Cepaje oriundo de la vitivinicultura Alemana, es usado para elaborar vinos secos y dulces de acuerdo que sean de Mosel o del Rin respectivamente, en argentina se lo cultiva poco.
Semillòn: Típica de la región de Burdeos, Francia, donde produce vinos blancos famosos en el mundo como el “sauternes”. En nuestro país se diferencian las zonas frías, teniendo al valle de Río Negro como su hábitat más propicia.
Gewúrztraminer: El nombre viene del nombre del pueblo del Tirol, Tremeno que mientras perteneció a Austria se llamaba Tramin que pasó a ser Gewurz desde 1973, siendo a partir de ese momento es una apelación de origen en Alsacia. Estas uvas dan un vino con poca acidez y muy aromáticos.
Torrontès: Esta uva da el vino blanco más típica de la argentina ya que sus características son únicas en el mundo. De origen incierto aunque se la asocia con los moscateles de Rioja, España, con la que guarda ciertas características aromáticas. En Argentina se destaca en La Rioja Y Salta.
Vino que si bien es seco en sabor, tiene reminiscencias dulzonas en su gusto, varían de frutas maduras y florales.
Traminer: Esta cepa procede de Alsacia. Hay poca producción en el país. Son cepas aromáticas; los expertos coinciden en percibir aromas a rosas, acacias, violetas y jazmines, junto al marcado bouquet especiado.
Pinot Gris o Grigio: Oriundo del norte de Italia, de la región del Friuli, Venecia, Alto ADILE, Alsacia, también se la encuentra también en Rumania. Últimamente se la encuentra en EEUU y Argentina. El vino de color amarillo claro con aromas a frutas tropicales de carozo (durazno – damasco), fresco y frutado en boca.
Sauvignon Blanc: Otro cepaje del sudoeste de Francia, donde produce afamados vinos “Fume” criados en barricas de roble. En nuestro país esta empezando a desarrollarse, se da muy bien en Nueva Zelanda y Chile.
Si bien encontramos alguna fruta cítrica este es un vino totalmente herbáceo.
Viognier: Originaria de la actual Bosnia, se cultiva desde antiguo en Francia, en el valle del Ródano, donde se elaboran con ella los vinos de Condrieu. Su implantación en nuestro país comenzó en 1993. En los terruños argentinos la Viognier se muestra típica y atractiva, con aromas intensos a frutas tropicales y frutas de
carozo. Su sabor pleno es además peculiar, con un dejo untuoso, mantecoso, incluso cuando no fermenta en roble.
Ugni Blanc: Se la utiliza en numerosos cortes de vinos blancos e integra el coupage de muchos vinos base para la elaboración de champaña. En Italia se la conoce como Trebbiano y en Francia como Saint Emilion Blanc. En los champañas se la utiliza para levantar naturalmente el índice de acidez. Da vinos vivaces y ligeros, pero poco aromáticos.
LAS TINTAS.
Cabernet Sauvignon: Rey de los celajes tintos, oriunda de Burdeos Francia, cultivada alrededor del mundo produciendo un vino robusto y con buen potencial de guarda, en Argentina se lo cultiva desde los valles Calchaquíes hasta el valle de Río Negro, destacándose el producido en Mendoza.
Podemos decir que este es el cepaje que vinos mas fuertes da, sus aromas son a frutos rojos y negros menores, bayas, con reminiscencia a pimientos morrones asados.
Malbec: Otro cepaje oriundo del sudoeste de Francia, donde fue perdiendo importancia ya que no produce de buena calidad, pero aquí en Argentina encontró el suelo y el clima ideal para su pleno desarrollo, produciendo excelentes vinos robustos y notables matices, destacándose Lujan de Cuyo.
Diremos que su aroma y sabor nos da reminiscencias a fruta roja de carozo y en algunos Salteños algo de especias. El Malbec es un cepaje poco plástico, exigente en condiciones ecológicas y en manejo del viñedo y que no reproduce sus bondades enológicas en todas las regiones.
Merlot: Otro exponente de Bordeaux, donde con corte de cabernet sauvignon, y cabernet franc da los muy afamados “Bordeaux”.
Con su estructura un poco más débil que el cabernet pero comparte sus aromas y sabores con la excepción de que este en boca no presenta tanta astringencia, por lo que se hace mas untuoso.
Syrah: Se presume oriunda de Persia introducida por los Cruzados al valle del Ròdano. Hoy en expansión por el mundo por su buena adaptación y por sus vinos profundos, complejos y recios. Tiene su suelo y clima ideal en Australia, en Argentina Sanjuán es su lugar ideal, donde se obtienen robustos y untuosos ejemplares.
Si bien la fruta negra y la pimienta negra son un dato esclarecedor de este vino, con un tiempo de botella encontramos con más notoriedad su característica floral, violetas.
Pinot Noire: Cepaje que da origen a los famosos Borgoñas, Franceses. A diferencia de los demás cepajes esta no logra sus mejores virtudes fuera de su terruño de Borgoña en Francia. Vinificada en blanco, forma parte de de muchos de los vinos para espumantes. En nuestro país se están obteniendo uvas de muy buena calidad adaptándose muy bien en zonas frías y áridas como el valle de Río Negro.
Frutas rojas de carozo como cereza, guinda se combinan con elegantes toques especiados, flores también son moneda corriente en estos vinos.
Sangiovese: Variedad Italiana de la Toscaza, es la variedad usada para los tan afamados Chianti. En nuestro país se la cultiva en todas las regiones a veces bajo el erróneo nombre de lambrusco, con nuevas técnicas de cultivo se están logrando varietales con excelente cuerpo de aroma y sabor a frutas rojas como frutillas y flores como violetas. A comienzos del siglo XX se la usaba sin ningún cuidado para vinos de baja calidad.
Bonrada: Otra variedad italiana en este caso del Piamonte. En argentina cuenta con extensas superficies implantadas. Aunque se logran notables varietales de cuerpo completo e intensidad en frutas muy maduras.
Tiene el don de mejorar y equilibrar vinos de corte.
Tempranillo: De origen español, cuya historia en argentina es similar al Boyarda, solo utilizada para vinos comunes. Hoy por hoy se están elaborando vinos de calidad notoria, con gran capacidad de guarda en roble, al mejor estilo de los Riojas españoles
Barbera: Proviene de la zona del Piamonte, en el norte de Italia precisamente en Asti de allí que su nombre real sea Barbera de Asti. En nuestro país se cultiva cerca de San Rafael, al sur de Mendoza, zona de buenos vinos.
Da un producto de buen color y cuerpo pero con escasa elegancia. Se trata de una uva muy utilizada para cortes.
TAREAS ANUALES DE LA VIÑA
La vid es una planta que según la época del año necesita de ciertos cuidados y el viticultor debe realizar ciertas tareas. La planta se encuentra seca, sin flores, sin hojas y sin frutos. Es el momento de la poda fuerte, que orientara la conducción de los futuros brotes.
INVIERNO: El ciclo vegetativo de la vid esta detenido. La planta se encuentra seca, sin flores, sin hojas y sin frutos. Es el momento de la poda fuerte, que orientara la conducción de los futuros brotes.
PRIMAVERA: El aumento de la temperatura de la tierra hace que las raíces trabajen mejor y así la planta comienza a poblarse de brotes que luego se dividirán en ramas, hojas y racimos. Comienzan las labores en la tierra, los primeros arados.
VERANO: La vid entra en su etapa de esplendor, las uvas cambian de color (envero) y se acelera la maduración. Llegaran el corte del riego, (estrés hídrico), algunas podas en verde y sobre el final la vendimia.
OTOÑO: En esta etapa del año se aplican abonos a la tierra y se inician trabajos de arado para nuevas plantaciones. La vid empieza un estado de letargo.
LA COSECHA
No podemos dejar de hacer mención a esta tarea que quizás sea la decisiva para logra el vino deseado.
Antes se lograba obtener un buen producto en la bodega hoy se sabe que a pesar de ello la calidad de las uvas debe ser optima. Es por esto que el vino se diseña desde el viñedo teniendo en cuenta las condiciones agroecológicas de la finca, que sepa en que lugar, cantidad de cepas por hectárea, distancia entre si, sistema de conducción (espaldera o parral), riego (goteo o inundación), cantidad de racimos por planta, cantidad de hojas para sombra. Y el momento ha llegado justamente la toma de decisión de cuando cosechar y como cosechar.
En Argentina la cosecha comienza de norte a sur, situación que varia de acuerdo a las condiciones climáticas, y la decisión de cada bodeguero. Por lo general el periodo de cosecha oscila ente noviembre y abril; primero las blancas para espumantes y luego las tintas de ciclo vegetativo corto. El grado de desarrollo de la uva, la cantidad de azúcar, se va midiendo diariamente para así decidir el momento exacto de recolectar, es por ello que los Agrónomos y Enólogos recorren las viñas probando las uvas, hay quienes usan tecnología de última generación. Generalmente se cosechan cuando llegan a su madures fonológica.
El como se cosecha también incidirá en la calidad del vino. La cosecha manual racimo por racimo, sin nada verde para que no ingresen al proceso de vinificaciòn ya que otorgaría sabores no deseados, ubicándolas en canastos de plástico auto apilables cuidando en este momento que no se rompan los granos para así no obtener fermentaciones y oxidaciones indeseables.
Derecho de Autor, Expediente Nº 465291

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